Mientras los adolescentes latinos registran las más altas tasas de natalidad de cualquier población joven en Estados Unidos, son sub-representados de forma alarmante en la prueba de programas promocionado por el gobierno federal cuyas buenas intenciones busca reducir embarazos en la adolescencia, de acuerdo con un estudio publicado por nuestra organización.
Recientemente, La Oficina para la Salud Adolescente de los Servicios Humanos y de Salud anunció una oportunidad para financiar la prevención de embarazos en la adolescencia con la salvedad de que todos los fondos fuesen usados para implementar uno de los 28 programas específicos. Estos programas, el OAH acotó, han sufrido una “rigurosa evaluación” y fueron determinados como los mejores en su clase para la reducción de embarazos adolescentes y sus riesgos de la conducta. Pero en una revisión del NAHF sobre estas pruebas empíricas usadas para evaluar los programa, solo el 18 por ciento de todos los participantes fueron hispanos. Más aún, de los 29 estudios sobre los programas, solo 15 apenas incluyeron a la juventud hispana.
“Nos preguntamos cómo los funcionarios del gobierno saben que estos son los mejores 28 programas sobre embarazos en la adolescencia si solo el 18 por ciento de los chicos que participaron en la evaluación de estos programas fueron latinos—el grupo con la más alta tasa de embarazos en la adolescencia”, dijo Dr. Luis Zayas, el investigador principal de este estudio y director del Center for Latino Research de la Universidad Washington de St. Louis. “No estamos insinuando que estos programas no funcionan. Estamos diciendo que no estamos seguros de que sean los mejores y más efectivos para la juventud”.
Mientras NAHF aplaude la iniciativa en general y los esfuerzos de la actual administración para asegurar que la financiación genere los máximos resultados, los líderes de la organización se muestran preocupados de que un menor número desproporcionado de organizaciones que sirven a la comunidad hispana tendrán éxito en la solicitud de financiación para programas de embarazo adolescente debido a las limitaciones en el flujo de financiamiento. NAHF hace un llamado a la administración para corregir estos descuidos del pasado y emprender una investigación mayormente basada en los hispanos.
Para llevar a cabo estas pruebas que limitan la selección de programas sobre embarazos a 28 sin incluir una gran parte de la población es como “ordenar que todos en el país pasen por un tratamiento médico particular que no toma en cuenta la nutrición, estructura corporal, nivel de actividad y otros factores importantes”, subrayó Zayas. “Simplemente estamos diciendo que estos 28 programas dirigidos a la juventud tal vez no sean las mejores intervenciones probadas empíricamente, dado que los estudios en los cuales fueron desarrollados y probados omitieron una gran porción de la población”.
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Obama’s plan includes the establishment of a Fatherhood, Marriage and Families Innovation Fund to support the best and most successful initiatives in states and communities offering services such as job training, parenting skills classes and domestic violence prevention. The plan also calls for helping dads get caught up on child support payments and finding transitional jobs for ex-offenders and low-income, non-custodial fathers. In addition, the Justice Department will create a Fathering Re-Entry Court to reach dads as they’re leaving the criminal justice system to help them find jobs, make child support payments and reconnect with their families.
Just one year ago this month, NAHF launched its effort to strengthen Hispanic families during a Washington, DC summit attended by individuals representing government, academic and community interests from across the country. During the summit, national leaders including Henry Cisneros and Congressman Raul Grijalva challenged NAHF to harness public and private resources to address issues facing Latinos. One year later, we are 300 members strong and growing daily.
In many areas, small groups were formed from these town hall meetings to move forward the NAHF agenda. In Puerto Rico, for example, a group of 40 individuals gathered to talk about challenges within the Latino community there. This group set priorities and mapped out an approach to address these issues and recently applied for a federal teen pregnancy grant.
NAHF executive committee members Dr. Luis Zayas and Dr. Lorena Gonzalez met with Carmen Nazario, Assistant Secretary for Children and Families in Washington recently. Nazario conducted a forum to engage Hispanic leaders from around the country in discussing ways to better connect with the Hispanic community, improve programs, and develop strategies to eliminate barriers to access ACF programs. Dr. Zayas emphasized the importance of the three pillars of NAHF, which include conducting relevant research, implementing programs that work through the family, and developing public policies that put families first.